Formación en Derechos Humanos No. 1

October 7, 2018

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Derechos Humanos

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Federación Interamericana de Abogados. FIA Comité de Derechos Humanos. Curso de formación en Derechos Humanos. No. 1º. Abogado Marco Antonio Sagastume Gemmell marcosagastume@yahoo.es.

¿EL SIGNIFICADO DE DIGNIDAD?

En el 2o. Considerando de la Declaración Americana de Derechos y Deberes del Hombre, aprobada en Bogotá, Colombia, en abril de 1948, dice textualmente: “Que, en repetidas ocasiones, los Estados Americanos han reconocido que los derechos esenciales del hombre no nacen del hecho de ser nacional de determinado Estado, sino que tienen como fundamento los atributos de la persona humana.” Y en su primer Preámbulo dice: “Todos los hombres nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están por naturaleza de razón y conciencia, deben conducirse fraternalmente los unos con los otros”.

Cuando nos dicen: “los atributos de la persona humana” se refieren a la dignidad. Veamos cómo nace este concepto: Aristóteles (384-322 a.C.) consideraba que existían 3 clases de vida: la vegetal, que correspondía únicamente a las plantas; la animal que tenía la capacidad de sentir y percibir y un modo de vida que era patrimonio único de los seres humanos, la vida racional. En el desarrollo del feto humano, consideraba que cada uno de estos tipos de vida entra en juego durante los estadios sucesivos del embarazo. Cuando el embrión se forma sólo tiene vida vegetativa, luego adopta un modo de vida animal, capaz de tener sensaciones y, finalmente cuarenta días después de la concepción, en el caso de los hombres, y noventa, si se trataba de las mujeres, el feto adquiere plena vida racional o mental.

Tomás de Aquino (1225-1274) retomó las ideas de Aristóteles y sostuvo que el alma entra en el embrión a lo largo de sucesivas etapas de su formación: primero en la vegetal, luego en la perceptiva y, por último, en la racional, mantuvo lo de los cuarenta o noventa días, dependiendo del género. Tomás de Aquino se basaba en una idea diferente del alma, no biológica sino religiosa, y la consideraba inmortal y se salva por la fe. En estas dos épocas no se había inventado el microscopio (1590) y no se conocía el óvulo ni el espermatozoide.

La idea de la dignidad se refería a que el alma o espíritu estaba únicamente en los seres humanos y se expresaba por medio de la razón, por eso en la Declaración Americana dice: “dotados como están por naturaleza de razón y conciencia” se determina que la razón conlleva el discernimiento entre el bien y el mal o sea la moral y la ética.

Cuando mi maestro Antonio Truyol y Serra nos indica “Decir que hay Derechos Humanos o Derechos del Hombre en el contexto histórico-espiritual, equivale a afirmar que existen derechos fundamentales que el hombre posee por el hecho de ser hombre, por su propia naturaleza y dignidad; derechos que le son inherentes, y que, lejos de nacer de una concesión de la sociedad política, han de ser por ésta consagrados y garantizados.”

En la Carta Magna (Inglaterra 1215) los derechos de gentes se basaban en el Derecho Divino o sea que Dios nos daba esos derechos. En este valioso documento se nos consideraba objetos y fue hasta en la Declaración del Buen Pueblo de Virginia (1776) en que estos derechos se basaron en la dignidad del ser humano y se nos consideró sujetos de tales derechos por nuestra dignidad.

La palabra dignidad es sinónimo de valioso y el dignare significa los derechos que tenemos por ser seres humanos. Somos seres espirituales y racionales. Esto implica que todos los seres humanos tenemos dignidad igual y estos derechos no pueden ser negados a ninguna persona.

Durante la Conquista de América se plantearon dos posiciones con respecto al problema de conciencia de buscar una justificación que pudiera dársele a dicha empresa, ya que los habitantes del nuevo mundo ni los habían recibido con las armas en la mano, ni se resistieron a la fe de Cristo. La primera sostenida por Juan Ginés de Sepúlveda la que defendía el derecho a expandir la religión aun por medio de las armas y la de Bartolomé de las Casas que sostenía que por la dignidad sólo por la persuasión pacífica se podría continuar tal empresa. Las ideas de Las casas estaban inspirada por la obra genial de Francisco de Vitoria.

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